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Índice

0. Presentación

1. Misiones

1.1. Enseñanzas de calidad
1.2. Investigación fundamental y aplicada
1. 3. Transferencia, emprendimiento y empleo

2. Personas

2.1. Estudiantes
2.2. Personal Docente e Investigador
2.3. Personal de Administración y servicios

3. Instrumentos

3.1. Secretaría General
3.2. Programa económico-financiero
3.3. Infraestructuras
3.4. Igualdad, transparencia y responsabilidad social
3.5. Internacionalización
3.5.2 Cooperación al desarrollo
3.6. Comunicación
3.7. Calidad
3.8. Cultura
3.9. Deportes
3.10.Centralización y explotación de datos

Presentación: una universidad pública plural, justa y abierta

La candidatura que aquí presentamos nace del convencimiento de que se han conseguido grandes logros en los últimos cuatro años, pero que todavía es posible y hace falta hacer mucho más por la Universidad de Murcia.

La componemos un grupo de personas que desde hace tiempo trabajamos por hacer esta institución más justa, más inclusiva, más comprometida por la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, más sensible a las necesidades de todos los colectivos que forman parte de ella (alumnado, profesorado y personal de administración y servicios), así como más atenta a las exigencias de la sociedad, que sustenta todo lo que hacemos.

Creemos que es posible y consideramos necesario seguir construyendo una Universidad más justa con las personas que estudian en ella, puesto que son las verdaderas protagonistas y principales destinatarias del servicio público que prestamos desde esta institución. A ellas debería ir orientada la parte más importante de los esfuerzos de mejora que se pueden hacer. Debemos garantizar el derecho al estudio de nuestro alumnado, y apoyar en materia de becas y ayudas; en la accesibilidad para quienes están en alguna situación de discapacidad; en la mejora de los métodos didácticos; en reducir los grupos sobrecargados para poder ofrecer una educación de más calidad, humanizada y personalizada; y en una mayor oferta de grupos bilingües y de prácticas en empresas que favorezca una mejor inserción laboral, entre otras iniciativas. Ha de promoverse una formación integral desde una aproximación no solo técnica y académica, sino humanista y ética a todas las materias de cada titulación. El verdadero espíritu universitario supone el amor al conocimiento, una amplia cultura general, y un elevado sentido de la justicia.

También consideramos posible y creemos necesario avanzar hacia una Universidad más justa en el trato al Personal de Administración y Servicios. Este colectivo, que diariamente contribuye de forma vital en la labor docente, investigadora y de transferencia de conocimiento que define la misión de la Universidad, plantea unas reivindicaciones legítimas. Hay que promover la negociación colectiva adecuada para fijar unos criterios objetivos de promoción interna para quienes acrediten los méritos oportunos. Es necesario mejorar la estabilidad en el empleo, las posibilidades de desarrollo profesional, de condiciones laborales, de formación continua verdaderamente útil y transformadora, de merecida remuneración y por supuesto el debido reconocimiento y la visibilidad de su aportación.

Construir una Universidad más justa no es posible sin tener en cuenta a nuestro Personal Docente e Investigador. Hemos avanzado mucho en los últimos cuatro años en lo que se refiere a la renovación de la plantilla, con una gran política de nuevas contrataciones, sin precedentes en los últimos diez años, con el reconocimiento histórico que ha supuesto el II Convenio Colectivo del PDI Laboral y con la promoción de las personas que han hecho esfuerzos para ser acreditadas para titularidad y cátedra. Esto ha permitido que este colectivo refuerce su compromiso con la institución.

Hay que mejorar las condiciones laborales del profesorado asociado, condiciones que dependen en gran medida de la negociación con las autoridades regionales, que son las que tienen las competencias en esta materia.

Creemos que la Universidad de Murcia puede y debe ser el germen de un nuevo proyecto de desarrollo económico y social para nuestra Región, desde una perspectiva centrada en las personas, global e integral. Es necesario buscar el justo equilibrio entre la mejora de la docencia y el avance de la investigación y de la transferencia de conocimientos a empresas y sociedad en general; entre el conocimiento no instrumental, el desarrollo cultural y la ciencia básica.

Creemos en un proyecto de Universidad que contribuye al desarrollo de nuestra Región con amplitud de miras y desde todas las ramas de conocimiento: una Universidad en la que no sobra nadie, que abre sus puertas a todas las personas garantizando la igualdad de oportunidades, el mérito y la capacidad.

En definitiva, presentamos un proyecto de universidad en el que todas las personas somos responsables y necesarias para avanzar hacia un modelo más ilusionante, más transparente, con una cultura ética más consolidada en torno a los valores de nuestro código ético: el compromiso con las metas propias de la Universidad, el diálogo serio para afrontar los problemas y los retos, el respeto a todas las personas, a los animales y al medio ambiente y la responsabilidad en toda circunstancia.

Cuento con un equipo de personas solvente, que ya ha acreditado experiencia en la gestión y que puede continuar dirigiendo nuestra Universidad de manera competente y entusiasta. Es un equipo con el que comparto la firme creencia en que la Universidad se debe a la sociedad y debe dar cuentas de modo responsable y transparente de la autonomía que se le ha concedido. Por todo ello estoy dispuesto a comprometer mis esfuerzos y aportar mi entusiasmo para llevar a cabo este proyecto por una universidad pública plural, más justa y abierta. De ahí que presente esta candidatura para Rector de la Universidad de Murcia.

Nuestras prioridades

La Universidad de Murcia ha empezado a remontar, en los últimos cuatro años, una situación económica muy difícil que vivimos sobre todo entre 2010 y 2014, que fueron años de recortes muy duros. Sin embargo, la mejora de la situación económica, y el compromiso del plan de financiación cuatrienal 2016-2020 ha supuesto un impulso decisivo, que permite mirar al futuro con nuevas esperanzas. Quizá el reto más urgente es el de rejuvenecer la plantilla, junto con eliminar la precariedad en el empleo para una buena parte de la misma. En infraestructuras hay también retos importantes, como la finalización del Campus de Ciencias de Salud, junto al Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, las instalaciones deportivas del Campus de San Javier y la consolidación del Campus de Lorca.

Ahora bien, no todo es cuestión de disponer de recursos. Un reto muy importante para una universidad pública generalista como la nuestra es el de lograr que todas las personas que formamos parte de la comunidad universitaria tengamos la moral alta, con un fuerte compromiso con las tres tareas de la institución: la docencia, la investigación y la transferencia del conocimiento; para elevar la calidad en esas tres tareas se necesita una gestión eficaz, que es una tarea auxiliar, pero esencial, en la que el PAS tiene un especial protagonismo. ¿Cómo podemos estimular el compromiso de toda la comunidad universitaria con esas tres misiones y la gestión que las hace posibles? ¿Cuál es la situación general? Obviamente no se puede generalizar con respecto a qué ocurre en cada uno de los tres colectivos que conforman nuestra UMU: en cada uno de los tres hay personas que muestran un fuerte compromiso institucional, otro sector que muestra un compromiso medio y una minoría que apenas muestra compromiso alguno, por motivos diversos.

Si nos centramos, por el momento, en el colectivo de las personas que trabajan en la UMU, tanto PDI como PAS, probablemente, la clave para fomentar el compromiso de sectores más desmotivados está en el desajuste del sistema de incentivos: es preciso que las personas reciban determinadas recompensas para mantener un esfuerzo continuado en las tareas que llevan entre manos. Por una parte, la recompensa de la retribución económica, que no es meramente una cuestión de supervivencia, sino también de reconocimiento social ligado al nivel de retribución de cada puesto de trabajo. Por otra parte, la recompensa del reconocimiento social propiamente dicho, que se manifiesta en el grado de prestigio y rango social que se asocia con cada puesto laboral, junto con pequeñas recompensas inmateriales como felicitaciones, premios, diplomas, homenajes, etc. Y por último, la recompensa del poder que va asociado a cada posición; todos tenemos y ejercemos cierto poder, ya sea sobre el alumnado, o sobre las personas usuarias de un servicio, o sobre colegas, etc.; es necesario disponer de esa cuota de poder, por pequeña que sea, porque de lo contrario no podríamos llevar a cabo las tareas que tenemos encomendadas. Un buen sistema de incentivos está bien ajustado cuando las personas perciben que, a cambio del trabajo bien hecho, están recibiendo una adecuada porción de los tres tipos de recompensas mencionados: una retribución justa, un reconocimiento adecuado y una cuota de poder que le permite realizar sus tareas de una forma satisfactoria. Mi hipótesis es que los sectores más desmotivados del personal de la UMU sienten que no están siendo tratados con justicia por la institución. De ahí que debamos avanzar hacia una universidad más justa, hacia un trato más justo con las personas; para que, al sentirse tratadas con justicia, recibiendo las recompensas que les correspondan, recuperen el afán por el trabajo bien hecho y la voluntad de cooperar lealmente con los demás para ofrecer el mejor servicio público posible.

En consecuencia, para reajustar el sistema de incentivos de la UMU y poder avanzar hacia una universidad más justa, esta candidatura establece las siguientes prioridades:

  1. Desarrollar una gestión eficaz y honesta, centrada en los valores del Código Ético de la UMU, apoyada en un gran equipo de personas que tienen una excelente trayectoria académica y de gestión. Habrá logros concretos y constatables en la calidad de la docencia, en la excelencia de la investigación y de la transferencia del conocimiento a la sociedad, así como en el trato justo a estudiantes, PAS, PDI, proveedores y a cuantas personas se relacionen con nuestra Universidad. Tales avances tendrán indicadores específicos, con fechas para la consecución de cada uno y con rendición de cuentas.
  2. El objetivo de la candidatura es involucrar a toda la comunidad universitaria en un mayor compromiso ilusionante con la UMU. Que las personas que pertenecemos a la UMU tengamos la moral alta, con alto sentido de pertenencia y de sano orgullo por estar estudiando o trabajando en una institución pública que ofrece unos servicios muy importantes a la sociedad y a la humanidad: la formación de personas éticas y profesionalmente competentes, la investigación de excelencia y la transferencia del conocimiento para potenciar el desarrollo humano.

Para estudiantes

  1. Reforzar los mecanismos necesarios para que nadie se vea obligado a abandonar la universidad por falta de recursos económicos, o por razones de discapacidad o similares. Ello supone conseguir más recursos para cubrir el coste de estas medidas, negociando con la Comunidad Autónoma para que sea más sensible a esa realidad social y, en particular, para que rebaje los precios públicos universitarios en la Región de Murcia. Se debe primar el aprovechamiento académico, en especial, en relación con el coste de los estudios universitarios.
  2. Mejorar la oferta educativa con más y mejores grupos bilingües; métodos didácticos más variados y eficaces; grupos menos numerosos en las titulaciones que lo necesiten; más y mejores prácticas externas (en empresas y otras instituciones); una formación más completa en todas las carreras, que incluya los aspectos éticos del ejercicio profesional; aumentar la oferta y las facilidades para estudiar algún tiempo en otras universidades españolas y extranjeras; etc.
  3. Hacer compatible el estudio con las obligaciones familiares y laborales, reduciendo la obligatoriedad de las clases presenciales a los supuestos en los que se halle estrictamente justificada.
  4. Fomentar las prácticas extracurriculares (las que no forman parte de los estudios reglados) en las empresas e instituciones en general, como herramienta esencial para encontrar empleo tras la finalización de los estudios.
  5. Hay que seguir insistiendo en la formación en competencias y cultura destinadas a adquirir la habilidad de emprender iniciativas económicas propias que contribuyan a fortalecer la economía de nuestra Región y para que las instituciones que disponen de recursos financieros para ello se impliquen más con quienes tienen iniciativa empresarial y perspectivas de futuro.

Para el Personal de Administración y Servicios

  1. Establecer una carrera administrativa bien definida para el Personal de Administración y Servicios (PAS), con compromisos de promoción profesional basados en la acreditación de los méritos oportunos, a través de la promoción interna (incluida la promoción en el propio puesto y la temporal), de un modelo de carrera profesional por tramos, con base en un buen programa de formación corporativa, que fomente una creciente cualificación técnica y que se halle ligado a esa promoción.
  2. Ofrecer al PAS interino oportunidades de integración plena en la institución, en el marco de los principios de igualdad, mérito y capacidad y conforme a las posibilidades que ofrezca la legislación estatal básica.
  3. Fomentar, todo cuanto sea posible, la conciliación entre la vida laboral y familiar.
  4. Recuperar el poder adquisitivo de los salarios, tan deteriorado en los años recientes de crisis económica; objetivo que, como es lógico, concierne a todo el personal de la UMU, también al PDI.

Para el Personal Docente e Investigador

  1. Rejuvenecer la plantilla y evitar la precariedad laboral en todos los colectivos del PDI y, en particular, en el caso del profesorado asociado, especialmente del acreditado para categorías de PDI a tiempo completo.
  2. Reforzar la cantera local, incorporando a la carrera investigadora a personas que hoy ocupan puestos de profesorado a tiempo parcial pero que tienen sobradamente acreditadas las competencias en este campo. Para ello, daremos oportunidades a estas personas, para que puedan transformarse en PDI a tiempo completo.
  3. Aumentar en la medida de lo posible el número de plazas de los contratos pre y post doctorales.
  4. Recuperar, en la medida de lo posible, y a través de contratos de acceso a la investigación y otros previstos en la LOU y en la Ley de la Ciencia, a personas con un expediente académico excelente que se hayan formado en nuestros centros.
  5. Mejorar la gestión con la finalidad de eliminar tanta burocracia como sea posible y, sobre todo, de liberar al personal investigador de actuaciones gestoras que corresponden más adecuadamente al PAS. Conviene simplificar muchos trámites y potenciar la disponibilidad de más personal gestor altamente cualificado.
  6. Apoyar mucho más a nuestros grupos de investigación, para que obtengan más financiación externa a través de proyectos europeos, nacionales, regionales y de convenios con empresas.
  7. Incentivar la aplicación de medidas innovadoras que proporcionen una docencia más interesante y eficaz.

Para todos los grupos

  1. Promocionar, en mayor medida, la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en la comunidad universitaria y en la sociedad, pues como se manifiesta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de Naciones Unidas, «no es posible realizar todo el potencial humano y alcanzar el desarrollo sostenible si se sigue negando a la mitad de la humanidad el pleno disfrute de sus derechos humanos y sus oportunidades».
  2. Comunicar mejor a la sociedad que la universidad tiene varias misiones y que las está llevando a cabo de modo eficaz y eficiente, administrando con responsabilidad los recursos públicos, de toda la ciudadanía, que se ponen a su disposición. Buena parte de las personas ajenas al ámbito universitario solo conoce de las instituciones de educación superior la expedición de títulos, pero se debería conocer y valorar mucho más lo que hacemos en investigación y en transferencia del conocimiento, en la preservación y difusión de la cultura, etc.
  3. Conectar mucho más con el sector empresarial, para ofrecerle conocimientos, investigación, tecnologías, etc. que le sean útiles para el progreso socio económico de la Región de Murcia y, a la vez, conseguir mecenazgo para nuestros grupos de investigación.
  4. Para mejorar el posicionamiento de la UMU en los diferentes rankings nacionales e internacionales vamos a potenciar la calidad de lo que hacemos en docencia, en investigación, en transferencia del conocimiento y en fomento de la internacionalización, aumentando la proyección de la UMU en el mundo a través del intercambio de estudiantes, de profesorado y de PAS. Esto implica reforzar lo que hacemos bien y corregir lo que hacemos menos bien. Para ello, es necesario estar alerta en todos los centros y servicios de la UMU, mediante un sistema de información adecuado, que permita saber en todo momento qué es lo que funciona y lo que no.
  5. Las señas de identidad de la UMU son y han de seguir siendo la ética y la eficacia. Quienes confían a sus hijos e hijas a nuestra universidad, para su mejor preparación, y quienes vienen a ella con el objetivo de mejorar su cualificación o de potenciar su formación para satisfacer sus legítimas inquietudes personales merecen tener la seguridad de que se les va a dar la mejor formación posible, en un entorno sano, académico y con valores. Quienes ingresan como PDI o como PAS han de tener la seguridad de que van a encontrar un ambiente humanamente acogedor y profesionalmente exigente, basado en la justicia, en la primacía del mérito y comprometido con las metas universitarias. A los potenciales empleadores de quienes se gradúan en la UMU y a la sociedad en su conjunto ofrecemos y seguiremos insistiendo en ofrecer personas bien formadas, humana y profesionalmente, bien preparadas y con buenas actitudes.
  6. La UMU no se limita a formar profesionales, sino que educa personas que tienen grandes aptitudes para ejercer como profesionales, con competencias versátiles y capacidad de adaptación, y como ciudadanas y ciudadanos comprometidos. Las personas no son un producto, sino nuestro objetivo. Nuestro producto es la educación superior de calidad, las investigaciones punteras hechas con ética y los conocimientos útiles puestos al servicio de las empresas y de la sociedad en general. Una universidad pública plural, justa, abierta, inclusiva, crítica, comprometida con la calidad en todo lo que hace.
  7. En la Región de Murcia y en España, la UMU ha de desempeñar un papel muy destacado como impulsora de un compromiso explícito con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030 (ODS) (http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/). El futuro depende de ellos y, por ello, la universidad entera ha de hacerlos suyos, darlos a conocer, comprometer a toda la Región para ponerlos en práctica. Ello implica que la educación universitaria, la investigación y la transferencia del conocimiento tengan un compromiso intenso con los ODS. En el resto de España, la UMU ha de ser un referente de universidad seria, dinámica, abierta, plural, que aporta mucho al sistema universitario español por la calidad de su trabajo y por su compromiso explícito con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  8. La relación con el Gobierno de la Región de Murcia ha de ser cordial, fluida y siempre respetuosa, pero, al tiempo, mutuamente exigente. A la UMU le es exigible la prestación de un servicio público de calidad y la garantía de la equidad en el acceso y en el disfrute del derecho fundamental a la educación superior. Al Gobierno y al Legislativo de la Región de Murcia cabe demandarles los recursos y las regulaciones que hagan posible el cumplimiento de esos objetivos. Por ello y por una parte, pido al Gobierno de la Región una mejor financiación para el próximo plan cuatrienal, con un modelo similar al que tenemos actualmente, pero introduciendo algunos cambios significativos; por otra parte, le pido que nos ayude a cambiar aquellas normas jurídicas, tanto regionales como nacionales, que precisan ser cambiadas para que la UMU (al igual que nuestra universidad hermana, la UPCT) disponga de los recursos necesarios para hacer frente adecuadamente a los retos que tenemos por delante. Por ejemplo, para mejorar las condiciones salariales del PDI laboral, particularmente del profesorado asociado, así como para reducir los precios públicos, especialmente de los másteres, necesitamos del decidido apoyo del Gobierno de la Región y que él mismo persevere en tomar conciencia de que lo invertido revierte con creces.

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1.1. Enseñanzas de calidad